Siglo XVI

Quetzalcoatl y Tezcatlipoca 

De los relatos mas sobresalientes del siglo XVI que aluden al Tonalpohualli, se tienen los de los frailes españoles Toribio de Motolinia y Bernardino de Sahagún.

Motolinia reporta la existencia de cinco libros de figuras y caractéres: el primero sobre los años y los tiempos; el segundo de los días y de las fiestas que se tenían en todo el año; el tercero de los sueños embaimientos, vanidades y agüeros en los que creían; el cuarto de los nombres que daban a los niños y el quinto de los ritos ceremonias y agüeros que tenían en los matrimonios. Y dice, que el libro de los años y de los tiempos es el único digno de crédito, “porque a pesar de que los naturales eran bárbaros y sin letras, tenían mucho orden en contar los tiempos, días, semanas, meses años y fiestas.”

Sahagún en su Historia General de las Cosas de Nueva España relata: “Los naturales tuvieron y tienen gran solicitud en saber el día y la hora de nacimiento, para adivinar las condiciones, vida y muerte de los nacidos. Los que ejercen aquel oficio se llaman Tonalpouhqui y estos adivinos no se rigen por los signos ni por los planetas del cielo sino por una instrucción que según ellos afirman, se las dió Quetzalcoatl. La cual, contiene veinte caractéres multiplicados trece veces…”

También, indica que los Toltecas eran muy hábiles en astrología natural. Fueron los primeros que obtuvieron su cuenta y la compusieron de los días que tiene el año, de las noches, de sus horas, de la diferencia de tiempos, etc., Además, señala que esta astrología tuvo su origen de una mujer que se llama Xumeco, mas bien Oxomohco, y de un hombre llamado Zipactonal, a quienes se les representa como astrólogos principales, en medio de los libros donde están escritos todos los caractéres de cada día, porque ellos la inventaron e hicieron esta cuenta.

Tezcatlipoca y Quetzalcoatl: el espacio, la materia el movimiento y la vida, son los creadores de las cuentas del tiempo y del destino, por medio de lo que sucede entre Zipactonal y Oxomohco.

Sahagún nos dice Tezcalipoca y Quetzalcoatl entregan a Zipactonal y Oxomohco los granos y las piedritas, la estera y el cajete para hechar las suertes y sortilegios.”

Cada especie tiene su cuenta, es la cuenta de sus ciclo biológico, escrito en los Libros del Destino, que sirven a los sabios para resolver las interrogantes planteadas por las personas, a quienes brindan sus servicios de guía y consejo.